Con Michelangelo Merisi apodado Il Caravaggio, se inicia la pintura barroca. Esta afirmación no solamente alcanza su razón de ser por cuestiones cronológicas, sino por las nuevas aportaciones que caracterizaron su obra. Con Caravaggio la pintura se torna naturalista: sus cuadros representan a personajes populares, vulgares, henchidos de realidad, muy acordes con la interpretación realista proclamada por el Concilio de Trento (1545-1563). Pero curiosa y paradójicamente sus obras fueron tildadas de irreverencia religiosa y rechazadas, al no corresponder con el paradigma de puridad idealizada que marcaba la tradición artística de la Iglesia católica: dilema estético y teológico que entraba en contradicción con las nuevas ideas contrarreformistas.
Una de las aportaciones de mayor genialidad realizadas por el pintor consistió en romper la frontera entre lo sacro y lo profano, entre lo trascendente y contingente, a través de la humanización de lo divino, como podemos apreciar en la dormición de la Virgen. En esta obra tomó como modelo el cadáver de una mujer (quizás prostituta) ahogada en el Tíber con el vientre hinchado y los tobillos inflamados.
La galería de modelos que representan a María Magdalena y a los apóstoles pertenecen a la categoría de personajes populares y cotidianos. No estamos ante una composición ortodoxa sobre la muerte de la Virgen: nada de rompimiento de gloria, nada de asunción en cuerpo y alma y nada de post-mortem idealizada. La Virgen ha muerto y no hay ningún indicio que nos sugiera que su cuerpo pueda resucitar. El cuerpo de la Virgen pertenece más a la tierra (mano yacente señalando al suelo) que al cielo, más a lo humano – no hay nada más humano que la muerte- que a lo divino (el único atributo místico de la Virgen es el halo o aureola que queda ocultado entre sombras).
El cuadro, encargado por Laerzio Cherubini, se consideró inadecuado para su capilla de la iglesia carmelita de Santa María della Scala a la que estaba destinado.
Aquí os presento un impresionante enlace de la RAI donde podremos contemplar una exposición virtual de Caravaggio que reune todas sus obras en una exhibición imposible en el mundo real. No dejéis de verla.

